En abril del 2009, cuando se puso en marcha el subsidio a la tasa hipotecaria, se habían vendido 24.237 vivienda de interés social (VIS); al cierre del año, con la medida consolidada para la compra de vivienda nueva de hasta 167,4 millones de pesos, está cifra llegó a las 38.348 y superó el pico alto de agosto del 2006, con 36.421.
Los datos presentados por la Asobancaria - luego de una investigación conjunta con Galería Inmobiliaria en Bogotá, Cali, Medellín, Cartagena y Barranquilla- también muestran la evolución de la vivienda diferente a la social, que no tuvo un buen desempeño pero se mantuvo en medio de las eventualidades: en diciembre pasado sumó 27.889 contra 25.000, aproximadamente, desde que comenzó a regir el subsidio.
Según Isaza, la posibilidad de comprar sobre planos con un plazo para pagar la cuota inicial y ganarse la valorización en el momento de la entrega también ha sido importante en el esquema de negocios que se consolidó luego de la crisis de finales de los noventa, cuando se construía primero para vender posteriormente.
"Lo cierto es que con el subsidio se incentivó el mercado y -de paso- evitamos las llamadas desventas, es decir, devolución de arras por imposibilidad de asumir negocios en proceso", dijo la presidenta de la Asobancaria, quien recordó que de un cupo de 100 mil créditos, 34 mil se han beneficiado con el beneficio y 35 mil preaprobados ya esperan su turno. El Gobierno busca otros 200 mil millones de pesos para respaldar más créditos, vía subsidio a la tasa. |